Emergency Meeting: tenemos que hablar del inglés

Emergency Meeting: tenemos que hablar del inglés

¿Os ha pasado alguna vez que habéis ido a una reunión de empresa sin tener ni idea de para qué era?

Imaginad por un segundo que no hay pandemia, que estáis en vuestro sitio habitual de trabajo y os llega un correo con el siguiente asunto “Meeting: Deadline para Landing Page”.

Te presentas en la sala de reuniones y le preguntas a Luis, de Sales, pero tampoco tiene muy claro el objetivo de esta reunión de emergencia – emergency meeting. De repente, tu manager os explica que tenéis que adelantar la fecha de entrega de la página de inicio que estáis desarrollando para el cliente X. Ahora todo tiene sentido.

El equivalente en el idioma meta

En un mundo globalizado, es inevitable que el inglés forme parte de nuestro día a día. Vemos series en versión original – no me puedes comparar la voz original de Jon Nieve, ‒ is Jon Snow, please, you know nothing– con el doblaje realizado al español ­­–, hacemos shopping online y somos real fooders.

No me malinterpretéis, considero que saber idiomas es clave tanto para el desarrollo profesional como personal – ya que te abre puertas laborales a la vez que te acerca a otras culturas. Pero a veces pienso que hemos pasado de no tener ni idea de inglés a meterlo con calzador en nuestro día a día, muchas veces sin saber lo que estamos diciendo.

Antes de seguir, me gustaría hacer un pequeño disclaimer: amo el idioma inglés, gracias a él me gano la vida como traductora de inglés de contenido web y software. He estudiado su lingüística y su literatura; he vivido en Reino Unido y me he empapado de su cultura y su forma de entender la vida. Dicho esto, puedo afirmar que como traductora profesional mi trabajo depende directamente de este idioma. Hoy por hoy puedo decir que sigo estudiándolo y que realmente me hace feliz.

Todo el mundo sabe, en líneas generales, a qué nos dedicamos los traductores. Partimos de un idioma origen y trasladamos su contenido a un idioma meta. (No vamos a entrar en diferencias entre traducción, transcreación, localización, etc.; eso daría para otros dos o tres artículos diferentes.) En esencia, el objetivo de la traducción es encontrar el equivalente en el idioma meta, en nuestro caso el español. Otro idioma que amo, el español; una lengua maravillosa, rica en matices y con una historia que muchas veces olvidamos. Según el Instituto Cervantes, 580 millones de personas hablan español, 483 millones de ellos nativos. 22 millones de personas en 110 países lo estudian como lengua extranjera. Parece irónico que nuestro idioma sea más apreciado por hablantes no nativos que por nosotros mismos.

¿Hacemos un coffee break?

Como traductora, muchas veces me sangran los oídos cuando escucho “tenemos una call en 20 minutos” o “después del coffee break vamos a hacer un brainstorming para la campaign del cliente Frutería Curripipi” (Fruterías Curripipi no lo podemos decir en inglés). Sé que no soy la única que se pregunta a sí misma “¿tan difícil es decir que después del café vamos a poner ideas en común?”. Sí, casi siempre hay un equivalente en nuestro idioma. Quizás no sea una sola palabra, pero el 95% de los casos hay una traducción en español que podríamos usar en vez del anglicismo.

¿Está mal que lo hagamos? No lo sé y muy probablemente no sea quién para decirlo. Ni siquiera planteo dictar una sentencia. Simplemente quería compartirlo por si alguien siente lo mismo que yo. Que sepa que no está solo/a. Nos toca hacer mindfullness y cambiar nuestra mindset. Además, no me puedo entretener más, tengo un workshop ahora sobre posicionamiento SEO y community management. Queremos crear un crowdfunding para engaging con nuevas start-ups y asesorarles en growth hacking hacia un nuevo target.

Como despedida, agradecerle al team de Mediacore Solutions por darme este espacio en su blog, son una friendly bunch. Suscribíos a su newsletter y compartid este post, a ver si podemos ser trending topic.

 

Beatriz Benítez Morales

Traductora de inglés, especializada en multimedia.

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