¿Cuáles son las nuevas tendencias de consumo?

¿Cuáles son las nuevas tendencias de consumo?

Hablar de cambios en el último año parece demasiado obvio, pero es que si hay algo que hemos sufrido en los últimos 365 días han sido cambios y modificaciones en todos nuestros ámbitos. Ha ocurrido también, obviamente en nuestros hábitos de compra y consumo: el comercio online se encuentra en alza y hasta la última tienda de nuestro barrio se encuentra digitalizada. Ahora bien, no sólo ocurre en los negocios y marcas, sino también en los propios consumidores. Nuestras expectativas a la hora de comprar y adquirir han cambiado y no es de extrañar que las marcas se pregunten: ¿Cuáles son las nuevas tendencias de consumo? Hoy te traemos cuatro claves a las que seguirles la pista para poder conquistar a cada consumidor.

La inteligencia inclusiva: concepto clave entre la marca y el consumidor

Antonio Arizón, Managing Director, y Alberto García, Data & Tech Lead, han sido los encargados de acercar en el DES 2021 una serie de recomendaciones para ayudar a desarrollar la llamada «inteligencia inclusiva» a la hora de hablar de la relación entre marca y consumidor:  «Las marcas tienen una oportunidad crítica para generar igualdad. Deben marcar el límite entre la intrusión y lo relevante. Es imprescindible que demuestren su compromiso en que su crecimiento sea sostenible y tienen que combatir la polarización y fomentar la unión y la integración social», declara Arizón.

Es decir, a lo lar largo de los próximos años será vital para las marcas decidir qué valores van a representar y cuál es la mejor manera de actualizar sus herramientas para demostrar su compromiso, concepto vital para los nuevas tendencias de consumo. Basándose en eso, los dos profesionales han establecido cuáles son las nuevas tendencias de consumo, que te desarrollamos a continuación:

1. Consumidores igual a activistas

En esta nueva década, las marcas tendrán que volver a considerar a los consumidores como activistas. La preocupación por el cambio climático, la privacidad de los datos y las definiciones de identidad apuntan a este camino.

Para las marcas será fundamental demostrar su compromiso. Siete de cada diez personas piensan que de aquí a 2030 las marcas serán sancionadas con multas o altos impuestos si no logran reducir su impacto ambiental y la reputación de una marca va a depender casi exclusivamente de su compromiso social. Veremos la aparición de «islas de privacidad», con consumidores que se harán casi invisibles para las marcas y se negarán a compartir sus datos. Las firmas tendrán que redoblar sus esfuerzos para demostrar que usan los datos de manera responsable.

2. El llamado “futuro sintético”

En la década pasada tanto consumidores como marcas han priorizado los productos orgánicos y la forma de vida natural. No obstante, en los próximos diez años viviremos una expansión generalizada de los refuerzos sintéticos y de experiencias vitales que mejoran nuestra salud.

Esto resultará traducido en los distintos avances tecnológicos para la mejora de las condiciones físicas y psicológicas. Entre ellas, exoesqueletos, modificación genética, fármacos inteligentes o interfaces ordenador-cerebro. Para las marcas, la tecnología proporcionará nuevas formas de comunicarse a través de los sentidos, más allá de la vista y el sonido.

3. Una revolución del concepto de fidelidad de marca

Arizón y García señalan que viviremos un crecimiento enorme de unas determinadas marcas. Es decir, para 2030 los consumidores seleccionarán una marca para satisfacer la mayor parte de sus necesidades. Lo que se traduce en una migración masiva a unas pocas plataformas concretas que provocará un desafío para el resto.

«Esta tendencia va a revolucionar el concepto de fidelidad de marca», explica Arizón. En 2030, todas las marcas se habrán convertido en «marcas de salud» y tratarán de ayudar a los consumidores a mejorar su bienestar a través de los productos y servicios que ofrecen.

4. Cualidades humanas VS automatización

Ante la amenaza de la automatización, se valorarán aún más las cualidades humanas y a las marcas que consigan integrarlas con éxito. Los servicios humanos frente a los automatizados se convertirán en un factor clave en la elección de los consumidores.

Arizón y García señalan ,incluso, la aparición de un etiquetado de productos que indique si algo ha sido producido por un robot o por un humano.

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