A ti que te gustaba el cine

A ti que te gustaba el cine

Recuerdo perfectamente aquel segundo trimestre de 2008. La presión, la inquietud, las ganas, pero también el miedo; se palpaban en todas y cada una de las paredes de aquel colegio el cual me había visto crecer a lo largo de 14 años, que se dicen rápidos.

Sí. Pasé 14 años de mi vida en el mismo lugar. Desde los bien tempranos 3 años hasta los 17, pasando por todas y cada una de las etapas que una infanta puede pasar a o largo de casi 15 años de su vida. Si bien llegado el momento de abandonar el hogar, de repente, miles de opciones y ninguna clara. ¿A qué podría dedicarme yo? Efectivamente, y como bien dice el título de este “artículo”, a mí lo que me gustaba era el cine, y ello no era un oficio para el cual prepararte en selectividad.

¿Qué opciones había, pues?

Y de repente, una luz.

La primera decisión importante de mi vida, el primer paso, se lo debo a mi amigo Pablo. Recién integrado en la Facultad de Comunicación, apareció cual agua que cae en plena sequía para hablarme de una carrera que marcaría el tono dramático de todo lo que acontecería en mi vida después. Dos palabras: Comunicación Audiovisual.

Dos palabras y una media 6,49. La cifra exacta para acceder a una carrera de cinco años los cuales nos lo pasamos rodeados entre disfraces, cámaras antiguas, platós de TV hecho pedazos y mucha, muchísima letra. Redactamos guiones, dossieres, biblias de series, trabajos de investigación. Redactamos mucho. Y aunque hable en plural pues nunca estaba sola, ya que todo siempre fue trabajo en equipo; para qué engañarnos. Siempre era yo quien escribía.

Llegados a este punto es necesario hacer un flashback. Concretamente hacia la niñez. “¿Qué quieres ser de mayor?” nos preguntaban. Escritora, respondía. Gloria Fuertes mi primera referencia. Tras ella Jane Austen y García Lorca. Compararme sería, ya no osado sino de poca vergüenza. Pero no era cuestión de compararme sino de expresarme, pues siempre experimenté desde muy niña, la sensación de tener muchísimo que contar.

Hecho esté pequeño inciso, retomo mi historia. Concretamente seis años atrás.

Y es que, de repente, sin comerlo ni beberlo un nuevo “¿y ahora qué?.” Tras cinco años de cortometraje arriba cortometraje abajo, había que volver a decidir, y el camino se antojaba increíblemente negro, indeciso y poco seguro. Un paso en falso significaba retroceder, caerse y tener que volver a empezar.

Pero ahora bien… ¿Y? Ante toda decisión siempre intento pensar que lo peor sería siempre no tener opciones que decidir, y yo aún podía. Así que manos la obra y ahí me vi. Tras años de mucho rodaje, de experimentar el cine en mis carnes, literalmente, volviendo a estudiar en los últimos suspiros de mis 20 años. Abriéndome un blog, llegando a un medio local, contactando con otros blogs o espacios que necesitasen a alguien con ganas aún de escribir.

Paso a paso, letra a letra, hasta llegar a Mediacore.

Desde entonces y hasta ahora por mis manos y mi teclado han pasado multitud de temas: cine, series, viajes, noticias locales, de interés cultural. Seguridad, salud, y el que me acontece aquí, el marketing digital.

Poco a poco, paso a paso, cada día me formo más en este nuevo entorno y en este nuevo equipo. En un sector que claramente y sin poder negarlo, puebla prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. Buscar noticias, estudiar audiencias, aplicar consejos y descubrir nuevas herramientas. Generar contenidos y publicar. Escribir, y hablar también.

Y es que, si bien he sido siempre una adepta declarada de la palabra escrita, soy muy fan también de la cháchara hablada. En general, una “guardiana de las palabras”, haciendo un juego con el título de aquella mítica película de los 90, sí. Pues como decía al inicio, efectivamente a mí lo que me gustaba era el cine. Y mencionarlo, jugar con él, meter la puntillita, nunca está de más.

Y como toda película al uso que se precie, yo por mi parte hoy concretamente en este espacio he llegado al desenlace. Si bien me encuentre en el nudo de mi vida, pues la presentación ya hace mucho que la dejé atrás, actualmente encamino mi historia -mi día a día- en Mediacore. Entre llamadas de trabajo, redes sociales, redacción de correos, gestiones de proyectos, entradas de WordPress y palabras. Siempre las palabras.

Construyendo mi particular guion y el de todo aquel cliente que se deje. Convirtiéndolo siempre todo en una historia, ya sea en un decorado completamente digital.

Ana Gabriela Benítez (Content Manager).

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